Ya he terminado la redacción completa del libro en español, un paso enorme dentro del proyecto Depthdoor. Con el manuscrito cerrado, ahora estoy centrado en el testeo de las misiones y del juego en general.
De momento todo responde como debería: las mecánicas funcionan, las misiones se comportan bien y el flujo de juego es estable. Aun así, me gusta hilar fino. Estoy revisando cada detalle para que no queden cabos sueltos, descompensaciones o picos raros de dificultad. Me obsesiona el equilibrio en los juegos, y quiero que Depthdoor sea sólido, coherente y esté bien balanceado desde la primera misión hasta la última.
Sigo afinando, ajustando y puliendo. Es la parte más meticulosa, pero también la que más me gusta.
